16 de octubre de 2010

Dejar de soñar es regalarle un fragmento de magia a la realidad y pararse a ver como lo diluye, sin compasión… Es dejar que cada partícula de una ilusión se disuelva en una lágrima... Es trazar un mapa, en el laberinto de tu imaginación y extraviarse en su invisibilidad… Es ver el tiempo morir en los brazos del vacío… Es convertir el presente en esclavo del pasado… Dejar de soñar es caída libre hacia la nada… Es lanzarse contra el puñal de la soledad y contemplar como se derrama el miedo de entre tus venas… Es venderle el alma a la resignación, sin remordimiento alguno. Es premeditadamente, traicionar la posibilidad de mañana con el desencanto de hoy…  ~

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